Cuando adoptamos o compramos un cachorro, debemos prestarle especial atención en esta primera etapa de su vida.
Lo primero que debemos de reflexionar es que este nuevo miembro de la familia va a exigirnos responsabilidades, cuidados, dedicación, tiempo y dinero, aunque a pesar de todos estos esfuerzos seguro que nos recompensa su compañía. Mucha gente adquiere animales sin tenerlo claro, o sin tener los recursos para ello, el espacio necesario para un perro…
Si podemos elegir, dejaremos que el cachorro pase los dos primeros meses de vida junto con su madre y hermanos, ya que es mejor para su desarrollo.
Cuando traslademos al cachorro a nuestra casa, a su nueva casa, se sentirá extraño y puede que eche en falta a su madre o hermanos, por lo que no nos tiene que parecer raro que lo llevemos todo el día pegado a nuestros pies como buscando refugio en nosotros.
También lo debemos de llevar al veterinario para que nos marque su plan de vacunas, desparasitaciones, baños… Y no debemos de sacarlo a la calle antes de que finalice su periodo de vacunación.
La educación que le brindemos a nuestro cachorro será fundamental para su desarrollo posterior, por lo que ten mucha paciencia al principio, se constante y dedícale mucho tiempo y cariño y seguro que pronto empiezas a ver los resultados.
La alimentación muy importante a lo largo de toda su vida, ya que una correcta dieta le hará estar fuerte y sano y evitará muchos posibles problemas. Pero en los primeros meses de su vida debemos prestarle especial atención a su alimentación, ya que es su época de crecimiento. No le debemos de dar de comer cualquier cosa, aunque nos parezca que le gusta mucho.
Una vez se haya destetado al cachorro, debe comer pienso la mayor cantidad de veces posibles al día. A medida que el animal va creciendo, podemos ir reduciendo el número de ingestas diarias de pienso, hasta reducirlo a una sola vez cuando llegue al año.
El juego y el ejercicio también son unos pilares fundamentales en el desarrollo de nuestra mascota, para que se socialice, no tenga miedos, distinga qué está bien y mal a través del juego…
